Los de abajo, Mariano Azuela

Sinopsi (contracoberta de l’editorial)

Durante la Revolución mexicana, Mariano Azuela fue médico de la facción comandada por Francisco Villa, de ahí que una de sus más notables obras literarias estén inspiradas por aquellos hechos de las armas. De entre ellas, Los de abajo, redactada en 1915 en El Paso (Texas), sintetiza admirablemente lo que el escritor pensaba de la Revolución y cómo él mismo vio su fuerza destructora. Se trata de una historia descarnada, concebida con la sinceridad y la valentía de un hombre que nunca cedió a la tentación de adornar artificiosamente o falsear los acontecimientos, y escrita con un lenguaje directo que aúna la belleza a la sencillez.

Editorial Fondo Cultura Economica.- 173 pàgines.-

Apunts de lectura

La Revolució Mexicana va ser la primera revolució social del segle XX. Ve tenir lloc  de 19101917. Aquest moviment va formar el Mèxic del XX i la constitució que se’n va derivar va ser la primera del món que va reconèixer les garanties socials i els drets laborals col·lectius. D’aquest moviment van sorgir personatges reconeguts com els pintors Diego Rivera i Frida Kahlo, i els rebels Emiliano Zapata i Pancho Villa.

Més enllà d’una crònica de guerra, Los de abajo, és en tots els sentits una ficció basada en fets històrics viscuts pel propi autor.

L’estructura de la novel.la està dividida en tres parts, que com un cercle s’inicia i finalitza en el mateix lloc però d’una manera ben diferent i èpica.

A la primera part s’hi narra la presentació de Demetrio, l’heroi de la novel.la que fuig de les tropes federals que li han cremat la casa i es refugia a les muntanyes.

Demetrio se detuvo en la cumbre; echó su diestra hacia atrás; tiró del cuerno que pendía a su espalda, lo llevó a sus labios gruesos, y por tres veces, inflando los carrillos, sopló en él. Tres silbidos contestaron la señal, más allá de la crestería frontera.

En la lejanía, de entre un cónico hacinamiento de cañas y paja podrida, salieron, unos tras otros, muchos hombres de pechos y piernas desnudos, oscuros y repulidos como viejos bronces.

Vinieron presurosos al encuentro de Demetrio.

—¡Me quemaron mi casa! —respondió a las miradas interrogadoras.”

La venjança no triga en arribar i Demetrio enfilat a d’alt del turó amb un grup de vint homes mata a tot un exèrcit de federals situats a sota el barranc. Veurem que “A los de abajo” és una metàfora que va canviant segons vagi canviant el sentit de la guerra.

Demetrio es va consolidant com un líder dels rebels en contra dels federals que representen el poder polític al servei dels terratinents. Inicialment és una rebel·lió espontània, en defensa de la terra i per la supervivència, i, no està enquadrada encara en l’exèrcit revolucionari de Pancho Villa.

És en la segona part, en la batalla en la presa de la Bufa, quan Demetrio després de liderar un acte heroic és catapultat a General. El relat de la batalla el fa un narrador interposat, un soldat, Solís, que ho explica al secretari absent de Demetrio, Luis Cervantes.

“El caballo de Macías, cual si en vez de pesuñas hubiese tenido garras de águila, trepó sobre estos peñascos. “¡Arriba, arriba!”, gritaron sus hombres, siguiendo tras él, como venados, sobre las rocas, hombres y bestias hechos uno. (…) Demetrio lazaba las ametralladoras, tirando de ellas cual si fuesen toros bravos. Aquello no podía durar. La desigualdad numérica los habría aniquilado en menos tiempo del que gastaron en llegar allí. Pero nosotros nos aprovechamos del momentáneo desconcierto, y con rapidez vertiginosa nos echamos sobre las posiciones y los arrojamos de ellas con la mayor facilidad. ¡Ah, qué bonito soldado es su jefe!.

(…) En medio de la humareda blanca de la fusilería y los negros borbotones de los edificios incendiados, refulgían al claro sol casas de grandes puertas y múltiples ventanas, todas cerradas; calles en amontonamiento, sobrepuestas y revueltas en vericuetos pintorescos, trepando a los cerros circunvecinos. Y sobre el caserío risueño se alzaba una alquería de esbeltas columnas y las torres y cúpulas de las iglesias.”

El secretari de Demetrio, Luis Cervantes, és un estudiant de medicina, trànsfuga dels federals, i que actua com a assessor intel·lectual. El diferent ascendent social fa que aquest personatge desperti moltes reticències i desconfiances. De fet encarna el paper d’arribista.

És per boca d’aquest relator puntual quan es realitza una primera reflexió sobre la revolució que resultarà premonitòria:

! “—¡Qué hermosa es la revolución, aun en su misma barbarie! —pronunció Solís conmovido. Luego, en voz baja y con vaga melancolía:

—Lástima que lo que falta no sea igual. Hay que esperar un poco. A que no haya combatientes, a que no se oigan más disparos que los de las turbas entregadas a las delicias del saqueo; a que resplandezca diáfana, como una gota de agua, la psicología de nuestra raza, condensada en dos palabras: ¡robar, matar!… ¡Qué chasco, amigo mío, si los que venimos a ofrecer todo nuestro entusiasmo, nuestra misma vida por derribar a un miserable asesino, resultásemos los obreros de un enorme pedestal donde pudieran levantarse cien o doscientos mil monstruos de la misma especie!… ¡Pueblo sin ideales, pueblo de tiranos!… ¡Lástima de sangre”.

Els ideals de la revolució comencen a decaure. Revolució i barbàrie.

“Entraron a las calles de Juchipila cuando las campanas de la iglesia repicaban alegres, ruidosas, y con aquel su timbre peculiar que hacía palpitar de emoción a toda la gente de los cañones.

—Se me figura, compadre, que estamos allá en aquellos tiempos cuando apenas iba comenzando la revolución, cuando llegábamos a un pueblito y nos repicaban mucho, y salía la gente a encontrarnos con músicas, con banderas, y nos echaban muchos vivas y hasta cohetes nos tiraban —dijo Anastasio Montañés.

—Ahora ya no nos quieren —repuso Demetrio.

—¡Sí, como vamos ya de «rota batida»! —observó la Codorniz.

—No es por eso… A los otros tampoco los pueden ver ni en estampa.

—Pero ¿cómo nos han de querer, compadre? Y no dijeron más.”

El cercle es tanca i les tropes comandades per Demetrio arriben al seu poble. Es retroba amb la seva dona i el seu fill.

“La mujer de Demetrio Macías, loca de alegría, salió a encontrarlo por la vereda de la sierra, llevando de la mano al niño.

¡Casi dos años de ausencia!

Se abrazaron y permanecieron mudos; ella embargada por los sollozos y las lágrimas.

Demetrio, pasmado, veía a su mujer envejecida, como si diez o veinte años hubieran transcurrido ya. Luego miró al niño, que clavaba en él sus ojos con azoro. Y su corazón dio un vuelco cuando reparó en la reproducción de las mismas líneas de acero de su rostro y en el brillo flamante de sus ojos. Y quiso atraerlo y abrazarlo; pero el chiquillo, muy asustado, se refugió en el regazo de la madre.

—¡Es tu padre, hijo!… ¡Es tu padre!…”.

La dona de  Demetrio, al contrari que ell, té una visió preclara davant les incerteses de la vida. Ja a l’inici de la novel.la, quan están a casa i senten el gos “Palomo” bordar, Demetrio diu que es deu tractar d’un animal. Però la dona desconfia.

“—Te digo que no es un animal… Oye cómo ladra el Palomo… Debe ser algún cristiano…

La mujer fijaba sus pupilas en la oscuridad de la sierra.

(…) Se oyó un ruido de pesuñas en el pedregal cercano, y el Palomo ladró con más rabia.

El Palomo, enfurecido, había saltado la cerca del corral. De pronto se oyó un disparo, el perro lanzó un gemido sordo y no ladró más.

Unos hombres a caballo llegaron vociferando y maldiciendo.”

Ara, en el retrobament, la dona torna a donar senyal de veure-hi a través de la foscor. El diàleg no pot ser més aclaridor sobre el perquè de tot plegat.

—¡Demetrio, por Dios!… ¡Ya no te vayas!… ¡El corazón me avisa que ahora te va a suceder algo!…

(…) ¿Por qué pelean ya, Demetrio?

Demetrio, las cejas muy juntas, toma distraído una piedrecita y la arroja al fondo del cañón. Se mantiene pensativo viendo el desfiladero, y dice:

—Mira esa piedra cómo ya no se para…”

Al final, la novel.la consagra el seu sentit de ser una epopeia, i ho remata amb una èpica d’una gran força narrativa.

Ara la tropa de Demetrios circula pel mateix turó de l’inici de la novel.la, però contràriament no està situada al cim sinó a sota el barranc. Ara ocupa el lloc de “los de abajo” …

El humo de la fusilería no acaba de extinguirse. Las cigarras entonan su canto imperturbable y misterioso; las palomas cantan con dulzura en las rinconadas de las rocas; ramonean apaciblemente las vacas.

La sierra está de gala; sobre sus cúspides inaccesibles cae la niebla albísima como un crespón de nieve sobre la cabeza de una novia.

Y al pie de una resquebrajadura enorme y suntuosa, como pórtico de vieja catedral, Demetrio Macías, con los ojos fijos para siempre, sigue apuntando con el cañón de su fusil…”

Les reflexions que es poden despendre d’aquesta novel.la són diverses, des de les motivacions essencials i primàries per a la rebel·lia;  reflexions d’ordre moral, revolució i barbàrie; reflexions sobre les complexitats polítiques d’una revolució social; pragmatisme i idealisme; etc.

Los de abajo” forma part d’un cicle dedicat a Novel.la i guerra organitzat per l’Institut d’Humanitats de Barcelona i comentada per Juan Antonio Montiel.

 

 

 

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